
¡Aire!
"...De bellas facciones, alta educación y enorme piedad, Judit descubre que el general invasor, Holofernes, se ha prendado de ella.... Ella desciende de su ciudad sitiada por el ejército extranjero -Betulia- y, engañando al militar para hacerle creer que está enamorada de él, consigue ingresar a su tienda de campaña. Una vez allí, lo embriaga. Cuando cae dormido, le corta la cabeza, sembrando la confusión en el ejército de Asiria y obteniendo de este modo la victoria para Israel."



Tiene Bryce Echenique un libro titulado La amigdalitis de Tarzán en el que la protagonista, Fernanda María de la Trinidad del Monte Montes, escribe a Juan Manuel Carpio, antiguo amor, para contarle "pedazos de la aventura de la memoria de la mujer":
¡Qué cosas! Yo que siempre pensé que la amistad de una mujer era aburrida y ahora, fíjate tú... paso las tardes más entretenidas del mundo (eso sí, rodeada de niños, mocos y pañales).
Anda, sonríe, guapo lector. ¿Qué dices, que Miguel no es nombre de mujer? Pues claro, pero va incluido en la categoría de amigas porque es el único tío que conozco que asume el cuidado de sus hijos en condiciones de igualdad.
Odio profundamente organizar las tareas de la casa. Si bien es cierto que no me importa hacerlas yo misma, me entran los siete males cuando tengo que planificar los menús semanales, hacer la lista de la compra, acordarme del día en que tengo que recoger los trajes de la tintorería, recordar que los miércoles Lucía tiene clase de natación, planificar la limpieza de las cortinas y mantener el orden en los cajones del armario de la entrada.
Judith:
He venido a buscarte a unas horas ciertamente intempestivas (era de noche, hacía frío, no había casi gente...)
En fin; la mejor hora para vernos.
Quizá mañana...
Rafa
Nunca le he dicho a Rafa lo bonita que me parece su letra (y que guardo todas las notitas que me ha escrito a lo largo de los años, que pronto serán diez).
