martes, 6 de mayo de 2008

Abre y cierra



Como no puedo cambiar nada de mi vida actual, he optado por ir a cortarme el pelo. La peluquería es la misma pero le han cambiado la decoración -y también el nombre, el dueño y los empleados. La vida misma, vamos, todo ha cambiado pero todo es lo mismo.

Mientras me lavaban el pelo, así con la cabeza descolgada hacia atrás, miraba embobada las rejillas del aire acondicionado que parecían decirme, mientras se abrían y cerraban al compás del aire fresco

"Niña, no llores, que a nosotras también nos grita la gente y, mira, seguimos tan felices, ¿ves? abre y cierra, abre y cierra, abre y cierra....

lunes, 5 de mayo de 2008

Reducción al absurdo

Estoy harta de mi marido y estoy harta de mi trabajo pero no puedo escaparme de uno ni de otro. Por diferentes razones pero así de simple.
Simple.

jueves, 1 de mayo de 2008

No me chilles

Preguntas sin respuesta:

  • ¿En qué piensa un jefe cuando te chilla? ¿En que así tiene más razón?

  • ¿Cree un jefe que por chillarte consigue algo bueno de ti?

  • ¿Tan poco dominio de sí mismo tiene el jefe para desahogar su cabreo con gritos?

En fin, en la época en la que entramos, me parece que me va a tocar aguantar más de una sesión de gritos. En casa ya los tengo de vez en cuando, lo que no esperaba es que en el trabajo también.

Confieso que, hasta ahora, mi despacho era una especie de refugio de las tormentas caseras en determinadas ocasiones, un sitio donde conseguía recomponer mi autoestima entre libros y papeles.

Ay, estos señores que chillan, ¿por qué no se lo piensan dos veces antes de ventilar así sus cabreos?