martes, 13 de julio de 2010

El verano más extraño


Me pregunto si es verdad que sufrir un cáncer te da derecho a replantearte tu vida de arriba abajo. Me encuentro revisando mi correo electrónico cinco días después de la mastectomía y me sorprendo a mí misma al comprobar que las cosas que me incomodaban antes de la operación, me siguen molestando igualmente.

Ahora estoy en un estado delicioso, placentero, dulce: básicamente hago lo que me apetece en cada momento y dejo que los minutos del día se vayan deshaciendo lentamente con el calor del verano. No tengo prisa. Después de muchos meses corriendo, me he visto obligada a detenerme de golpe y me encanta estar sentada en la "segunda fila" del teatro de la vida, observando los quehaceres de los grandes ocupados del mundo.

Todo un privilegio.

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