martes, 6 de mayo de 2008

Abre y cierra



Como no puedo cambiar nada de mi vida actual, he optado por ir a cortarme el pelo. La peluquería es la misma pero le han cambiado la decoración -y también el nombre, el dueño y los empleados. La vida misma, vamos, todo ha cambiado pero todo es lo mismo.

Mientras me lavaban el pelo, así con la cabeza descolgada hacia atrás, miraba embobada las rejillas del aire acondicionado que parecían decirme, mientras se abrían y cerraban al compás del aire fresco

"Niña, no llores, que a nosotras también nos grita la gente y, mira, seguimos tan felices, ¿ves? abre y cierra, abre y cierra, abre y cierra....

1 comentario:

Mescalina, mi amor. dijo...

Sabe que le digo? Que encontré su blog de puñetera casualidad y lo he flipado señorita. Y es más, pienso volver a menudo, palabrita del niño Jesús.