Me dice mi esposo que le quite al trabajo toda carga emocional. Y tiene razón porque, de lo contrario, te pasas el día enredado en las lianas de la selva y antes de que quieras darte cuenta ni has empezado la primera tarea de la lista.
Últimamente he visitado mucho el despacho de mi jefe porque se marcha y quiero creer que hablando con él puedo quitarme de encima la incertidumbre que me persigue. Sin embargo, el efecto que obtengo es el contrario y siempre vuelvo a mi mesa más despistada que antes de verlo. En realidad, pienso que da igual porque cuando se marche tendré otro jefe y volveremos a empezar.
Así ha sido siempre y así siempre será.
Lo que pasa es que, no sé por qué, esta vez me cuesta mucho más.

1 comentario:
Espero que sea porque esta vez en tu jefe encontraste algo más que un jefe. Recuerda que lo que te está pasando es un proceso normal y que siempre hay que dar tiempo al tiempo para que las "cosas se estabilicen". Además, esto era inevitable una vez destapada la caja de pandora..., así que no te desesperes ahora porque lo mejor está aún por llegar. Siempre seguirás teniendo un jefe..., pero siéndolo tú también todo se ve de una manera diferente.
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