jueves, 31 de enero de 2008

¿Soy yo?




Me releo por aquí y, de repente, echo de menos a la mujer frívola que hay en mí. ¡Coño, pero qué requeteprofunda me estoy volviendo últimamente!

¡Aire!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No será por lo del cuento..., ¿verdad?

Judith perpleja dijo...

Pues es posible que sí, o no, o qué sé yo, que me veo dando muchos consejos como si yo tuviera la clave de todo y me noto muy pesada yo ya.
Y ahora que nadie nos oye te voy a contar un secreto: esta mañana, en el atasco de camino al médico he aprovechado para echar de menos a Otto con toda la intensidad posible en una especie de cura homeopática de lo que está por venir. El atasco ha durado media hora.