jueves, 20 de diciembre de 2007

Rituales

Hay algo que me encanta de los actos académicos y es el sentido de pertenencia que transmiten.

Ya he dicho en otro post que soy una chica fácil y, precisamente en esto de los rituales académicos, soy facilísima: me los creo todos.

Estuve ayer en la defensa de un trabajo de investigación y disfruté de lo lindo con la exposición de la doctoranda, los comentarios del tribunal, los tiempos bien distribuidos, la lectura del acta... en fin, esas cosas, ya sabes. En estos casos recuerdo siempre, siempre, mi propia defensa de la tesis y cuánto disfruté, a pesar de los nervios, del debate intelectual con cinco doctores a mi disposición.

Al empezar me quería morir pero conforme pasaba el tiempo me fui dando cuenta de que nunca más me iba a ver en otra situación como esa: yo como experta de un tema y varios otros expertos entrando a saco en la discusión de mis ideas.

Nada es comparable a esto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es curioso..., yo sentí exactamente lo mismo cuando defendí mi Tesis, por eso te entiendo también Katharine..., ¿o eres Judith?