
Dicen que los Reyes Magos son los padres, ya ves, y "te juro por arturo" que estoy a punto de creer que es cierto porque bonita la tarde que me he pasado en el gigacentro por excelencia de los juguetes mundiales buscando y rebuscando regalitos variados para mis quinientos mil sobrinos y mi preciosa hija.
He cometido el gran error de llegar al megacentro sin una lista previa de qué quería comprar y, claro, allí me tienes a mí, con el carro de las narices entre las manos, dando vueltas por los pasillos abarrotados de mamás, papás y niños encaramándose a las estanterías.
Ay, ¡qué mareo! iba de los juegos de mesa a las figuras transformables, de los trajes de Spiderman al dominó de Winnie, de las dos mil princesas bailarinas a los carritos de bebés. Yo qué sé.
¿Le gustará a Anita este muñeco? ¿Jugará Rafita con el microscopio? ¿Estará contenta Claudia con este bebé?
Ay, ay, ay.

No hay comentarios:
Publicar un comentario