lunes, 26 de noviembre de 2007

03.35

Ya me siento mejor: un tema menos. Vamos ahora con la anécdota del día, se llama Luis y sus palabras tienen la ¿virtud? de desestabilizarme como un dardo certero en la palabra.

No me gusta su compañía pero, como es inevitable que entre y salga de mi vida, tengo que hacer el ejercicio (como diría mi jefe) de aprender a manejar las situaciones con él. Me recuerda, Luis, a la serpiente del libro de la selva, suavecita, suavecita, habla despacio y te va hip no ti zan do has ta que se te cie rran los o jos y en ton ces

¡ZACA!

te lanza el veneno.

Normalmente procuro no moverme en su área de influencia pero, qué quieres, no siempre se pueden evitar las situaciones incómodas.

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