martes, 16 de octubre de 2007

Grandes oportunidades para el silencio



Ya habéis visto en el post anterior que el padre de José falleció la semana pasada. Pues bien, cuando lo vi esa tarde, después del entierro, le pregunté:

"Y dime, ¿cómo está tu madre entonces?"
"¿Cuál de las tres?"

¡Boing, boing! ¡Qué gran oportunidad de no preguntar! Ya me lo dijo un día Enrique, que no era conveniente preguntar a la gente por cosas personales, que te puedes llevar muchas sorpresas.

No hay comentarios: